Las distopías siempre me han parecido una manera creativa de colocar las fructíferas miserias de la raza humana en perspectiva, facilitando así un tono satírico que resulta absurdo y a su vez bizarro. Usualmente se presenta un mundo que asume ser una versión alejada de la realidad actual pero que dentro de lo más intimo de sus raices, considera aquello que es mas evidente en el instinto humano y que a su vez resulta ser aquello tan dificil de admitir. Es una realidad que parece no tener límites y que tiene gran cabida para el ruin espíritu humano. Este tipo de historias llevan al lector a sentir miedo y rechazo por aquello que se expone de la manera mas clara en la novela. También invitan al lector a pensar y considerar su posición como ser humano. Es inevitable leer 1984 y evitar imaginarse a uno mismo dentro de ese mundo y de todas las decisiones que podríamos adoptar siendo protagonistas de esta historia. Invita a un espíritu de rebeldía y de subversión a las ideas que se plasman...
Reseñas, análisis que hago durante el tiempo libre que me queda.