Kierkegaard produce una obra de carácter estético brillante a partir de un lenguaje fácil de seguir y evidentemente preparado. Fue un gran escritor y un filósofo impresionante. En esta obra, una de sus más conocidas, crea la distinción entre el esteta (o la filosofía estética) y el mundo tangible. El esteta es aquel que se alimenta de la inmediatez. Es aquel que busca el placer por encima de todo y lo prioriza por encima de otros vicios y experiencias que abarcan a la subjetividad humana. Consiste, precisamente, en un estilo de vida absolutamente hedonista y con amplio alcance de filosofía epicureísta. Si bien recordamos a Epicuro, sus obras nos alientan a buscar el placer dentro de las pequeñas virtudes de la vida, aquel que logra prescindir de lo que le hace daño e infeliz asegura una vida de beneficencia y definitivamente, privilegiada. En el esteta de Kierkegaard, si bien existe una clara reticencia de estas ideas, no es esencialmente epicureísmo. Juan, el seductor, es una metamorf...
Reseñas, análisis que hago durante el tiempo libre que me queda.